Para mí, el curso de Integración ha supuesto un antes y un después, en el sentido de que he podido llevar «a tierra», en mis relaciones humanas, en lo cotidiano, más amor, comprensión, paz… Me ha facilitado muchísimo el poder elegir ver inocencia total, tanto en mí misma como en mis herman@s (al fin, somos el mismo Ser) en cada vez más ocasiones y a sentir la más absoluta certeza de que nunca voy sola.
He podido llevar lo abstracto que me parecía toda la enseñanza por ejemplo de «Un Curso de Milagros» a lo concreto del día a día.
Siento cada vez más confianza en la Vida y gratitud, entregando en el Sentir Profundo cualquier preocupación (miedo) que experimento y siendo testigo directo de cómo esta energía se disuelve sintiéndome en los brazos de Dios, madre-padre, en la Pura Gloria.
Todo se ha vuelto más suave dentro de mí y ante experiencias que antes me hubieran parecido un drama total, ahora las veo (más tarde o más temprano) como oportunidades para perdonar, trascender, amar y sentirme en unidad.
Puedo mirar a mi personaje con amor, con ternura, sin creerme todo lo que me pasa por la mente y así poder perdonar todos mis juicios y verme con total Inocencia.
Todo esto ha cambiado mi experiencia vital a mejor y mejor.
Este es un Camino que se ha convertido para mí en pura devoción, repleto de dulzura y Amor, pues las experiencias que Vivo de Conexión con el Ser, con Dios, con la Verdad, no las puedo ni explicar con palabras.
Los milagros se dan todos los días.
Gracias Infinitas Escuela del Perdón.










